Borges: El Gobierno convirtió el hambre en Venezuela en un negocio

Publicado el 7/02/17

Julio borges 25

El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Julio Borges (Unidad-Miranda), aseguró que el hambre en Venezuela “se convirtió en un negocio, en una fuente de corrupción y dominación política por parte del Gobierno”.

Durante su programa radial “Borges Contigo” que se transmite por RCR 750 am, el parlamentario explicó que los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) no resuelven el problema  de la escasez de alimentos que hay en el país y se han convertido en un importante foco de corrupción.

Además, consideró “indignante” que las hoy conocidas cajas CLAP se importen de Panamá, México y otros países. “Imagínense lo que esto significa en materia de corrupción. Todo lo que se podría producir en el país, lo que significa pagarles a los panameños para que centralicen, empaqueten las bolsas allá y las traigan, es hacer del hambre un hecho de corrupción. El hambre se ha convertido en un negocio en Venezuela, un negocio de dominación política”.

Denunció que el azúcar, la mayonesa, el arroz, la harina de trigo, las arvejas, caraotas, pasta, carne en lata, leche y aceite; son producidos en otros países como México, Estados Unidos, Panamá, Honduras, Nicaragua y Paraguay, y vendidos en Venezuela con sobreprecio.

El Presidente del Parlamento también explicó que por cada kilo de producto importado, en el país se producirían 16, por lo que a su juicio “los CLAP son un arma política que les sirve a unos pocos para hacerse ricos a costa del hambre de los venezolanos”.

En ese sentido declaró que ya son cinco los casos de niños que han muerto en el país por desnutrición.

En el programa radial estuvo como invitado el diputado Carlos Paparoni (MUD/ Merida), quien indicó que las cajas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), solo distribuyen productos  importados. “No hay mano de obra  venezolana”.

Lamentó  que el dinero de los venezolanos se utilice para generar empleo a unos pocos a fuerza de la destrucción del aparato productivo en Venezuela.

Así mismo se preguntó “cómo el gobierno puede pretender, que el (CLAP) es una solución, cuando es mucho más caro traer productos terminados, ensamblados por personal extranjero. Sería mucho más barato invertir ese dinero en la industria Nacional y que se produzcan alimentos hechos en Venezuela”.

Paparoni expresó que  la solución a esta grave crisis está en reconocerla, que la industria de producción nacional tenga acceso a la materia prima, que el negocio de la importación comience a disminuir en pro a la estabilización de la producción nacional, pero lo más importante es que este proyecto sea ideado por personas que sepan producir.” Hay que apostarle a lo elaborado en Venezuela y la independencia de la agro industria”.

 

Información de la Asamblea Nacional